Inicio Bernardo TV Participe Archivo
ARCHIVO - REVISTA EXTRA
Ampliar tipografía Reducir tipografía Recomendar el sitio Imprimir la página Agregar a Favoritos
SOS, Junio de 1979

REVISTA EXTRA - AÑO XIV - Nº 168 - JUNIO 1979

SOS

¿Quién pide auxilio? El escritor político. Se vio inundando de palabras. ¿Eso está mal? Depende: si es para explicar, está bien. Si es para anunciar el camino a recorrer, también. Si es repetir el catecismo, entonces es preferible rescatar silencios. Si el discurso va por un lado y la acción por otro, preocupa. Si caminan juntos, vive la ilusión. Hay algo claro:

1º Se apunta hacia la democracia: "Los militares no quieren eternizarse en el Poder ni dilatar más allá de lo necesario la salida institucional", dijo el teniente general Roberto Viola. Que además indicó que los partidos políticos existirán. Observó que "La Fuerza está firmemente decidida a mantener el Poder todo el tiempo que resulte necesario para alcanzar los objetivos básicos del Proceso. No hay ni habrá apresuramientos por las formas".

"Las Fuerzas Armadas se tomarán todo el tiempo que sea necesario para establecer una democracia para cien años. Basta de remedar, copiar o parodiar. Convencidos de nuestra capacidad, hagamos la democracia para la Argentina de hoy, con el argentino de hoy, que tiene otras virtudes que el de ayer pero que, como aquél, no podrá vivir sin libertad. Nos tomaremos para esa tarea todo el tiempo que sea necesario. En lo internacional, obtendremos lo que es nuestro; en lo interno, el marxismo nunca más, ni ningún ismo de izquierda o de derecha." ¿Quién lo dijo? El general de división Luciano Benjamín Menéndez, en Córdoba. Como se advierte, el mismo rigor e iguales advertencias: no empujar hacia la hora y el día, porque los militares no quieren volver a sentirse atrapados por la fecha.

Omar Domingo Rubens Graffigna, brigadier general y comandante en jefe de la Aeronáutica, dejó claro en los últimos 30 días que las bases de la Reorganización Nacional pasan por la necesidad de que civiles y militares produzcan su matrimonio institucional, admitiendo sus distintas pero convergentes realidades.

4º El almirante Armando Lambruschini señaló que "lo más importante que estudia la Junta Militar es el plan político".

Albano Harguindeguy, general de división y ministro del Interior, explicó que "la participación de la ciudadanía será una realidad y no un enunciado".

Podríamos seguir construyendo el libro abierto de las manifestaciones que poblaron todo mayo, y que revelaron -como nunca- que estamos próximos al alumbramiento de un libreto de 9 carillas a dos espacios, que nos marque la liturgia de está nueva religión. Nada frondoso. Todo preciso. Para hacer un país para todos, aunque, seguramente, no con todos. Quienes admitan tales reglas de juego tendrán roles. Quienes no, quedarán fuera del escenario. Lo importante es que las normas puedan ser apropiadas al sentir de importantes dirigentes, para que no se excluyan y desde fuera prueben que no hay consenso suficiente para fundar una democracia estable. Ahí, en el límite preciso, estará el filo de la navaja. Si se incluye en el libreto -y la lógica aconsejaría insertarlo- un programa económico, o su filosofía, y ésta fuera la actual, ¿cómo harán las grandes estridencias nacionales políticas para sumarse y no para enfrentarse? Sólo el éxito supersónico de Martínez de Hoz, resultados que le den la razón a su teoría gradualista y a la tesis de economía abierta pueden producir el milagro de la aceptación de las corrientes tradicionales de una instrumentación que combaten todos los días.

Ese puede ser el más grave inconveniente de está apasionante aventura que intentaremos vivir todos los argentinos. Nuestro "nacional de la democracia". Que puede resultar también en un mundo en crisis un modelo para las viejas democracias que hoy notan su agotamiento o que están siendo cercenadas por el terrorismo.

Porque hay que presentir que ningún dirigente sensato, inteligente, es decir, asociacionista, negará la presencia militar institucionalizada en el Poder. Ni criticará que los primeros comicios sean a nivel de intendente. Un "alcalde" que tendrá Poder, prerrogativas, fuerza de decisión, y que constituirá la raíz misma de una democracia de base. Tampoco se disgustará la partidocracia porque no se hagan elecciones "todas de golpe", sino que paulatinamente se elijan los gobernadores. Luego, el Congreso nacional y, por fin, en el acto máximo, el presidente de la República. La democratización automática de los partidos políticos no puede merecer impugnaciones, porque permitirá el ingreso de generaciones postergadas. Y cuatro o cinco definiciones más, que comprometan a sus aceptantes a ser realistas y coherentes, no producirán divisiones hondas en los convocados. Queda el enigma económico... Ahí, pido SOS.

Quien dio indicios de no pedir socorro fue el almirante Emilio Eudardo Massera. Formuló una suerte de credo, desde su nuevo matiz, como protagonista semisolitario que empieza el camino inexorable de la vida política. tiene los antecedentes de haber sido una figura principalísima de la historia de los últimos 10 años hasta llegar a la misma cumbre del Poder. Como otros militares -Onganía, Agosti, Rey, Gnavi- pudo haberse retirado de la escena, pero ha elegido no marchar hacia el anonimato ni tampoco refugiarse en el silencio. Miembro de las Fuerzas Armadas -de donde proviene-, uno de los jefes inaugurales del actual Proceso, no se aleja de él, pero tiene censuras y ofertas. Críticas y propuestas. ¿Desde dónde? Desde un ángulo enjuiciador. Como un reclamador de lo que no se hizo. Sin salirse del Proceso, pero permitiéndose el acto de no decirse amén constantemente y, por el contrario, contabilizar contradicciones o instrumentaciones que a juicio del "Almirante" -así lo llaman sus amigos y sus flamantes adictos- llevan al fracaso. Es un "militante del Proceso pero desde la discrepancia". Que parece no renegar de la teología pero sí de la manera que se celebra el oficio de gobernar. Un amigo - adversario. Que rápidamente pueda ser tildado -según la óptica- de un opositor - no amigo.

Emilio Massera asumió su rol en plenitud. Que todos sepan dónde está. Se afirma que inclusive su mensaje tenía un "climax" más agudo, pero que algunos amigos lo instaron a refinar los bordes. ¿Cómo caerá su "acto" en la audiencia militar? ¿Cómo vivirán sus colegas -o ex colegas- de las FF.AA. está clave decisión de enjuiciar los mecanismos y los resultados del Proceso en sus diversos ángulos? ¿Cómo vivirán los partidos políticos tradicionales a este "socio-competidor"? ¿La opinión pública compartirá las críticas y admirará a quien las expresa con tamaña dimensión o simplemente se sentirá a gusto con lo que se dijo pero no por eso adherirá a quien lo dijo? Que suele ocurrir; Alvaro Alsogaray es un caso notable de esa contradicción, porque se le escucha con atención pero nunca se lo vota con devoción. Los argentinos suelen amar las palabras pero no tanto a los labios que las pronuncian. ¿O sí? ¿Cómo reaccionará la clase gremial que por 125 votos contra 24 resolvió ir a Ginebra frente a las pautas de Massera? ¿Cuántos sectores de la industria argentina no se sentirán amparados por "el Almirante" o representados en el discurso? ¿No lo vivirán como alguien que les tira el salvavidas frente a sus pedidos de SOS cuando ven avanzar las reducciones arancelarias?

El tiempo dará respuesta. Como siempre. De cualquier modo, para tomar conciencia del carácter de está oración masserista vale la pena releer estos pronunciados párrafos:

"Todos somos conscientes de que las Fuerzas Armadas han triunfado en la guerra, han ordenado el país y desean encontrar el camino de la democracia, pero creo que la fatuidad habitual con que los argentinos intentamos disimular los fracasos impiden que gobierno y gobernados nos sinceremos por dentro críticamente, y mientras pronunciamos discursos y declaraciones, invariablemente impregnados de vaguedad, los grandes temas nacionales siguen sin respuesta.

"Creo que nuestra política exterior continúa, como sucede desde hace muchas décadas, sin una formulación coherente, lo cual hace que sigamos ajenos a la historia universal y esto se advierte más nítidamente en la insuficiente firmeza que solemos poner en la defensa de nuestra soberanía.

"Creo que aquella economía moderna y vigorosa que propugnamos en los documentos se ha visto tergiversada en los hechos. La política económica, que no debe ser otra cosa que un instrumento de la política nacional, ha pasado a ser la política nacional en sí misma y está modelando a la sociedad argentina dentro de cánones que no figuran en los documentos fundacionales del Proceso. Nadie puede pensar que las Fuerzas Armadas aspiran a un país en donde la principal industria sea la especulación financiera; en donde el campo se halle comprometido por una asfixiante presión tributaria; en donde la producción industrial vaya siendo paulatinamente desprotegida hasta que no signifique competencia para nadie. Nadie podrá decir que el sueño de nuestras Fuerzas Armadas es un país cada vez más satélite y cada vez más pueril, en donde las estadísticas han pasado a ser el objetivo y el hombre ha pasado a ser un número anónimo. Un país en donde la salud pública y la educación son juzgadas aplicando el criterio de rentable o no rentable, como si en vez de tratarse de la salud y la cultura se tratara de organizaciones comerciales. Corremos así el riesgo de que, en poco tiempo más, el Estado olvide que su único fin es el bien común, y empiece a pensar que su único fin es dar ganancia, y estoy seguro de que así como las Fuerzas Armadas impidieron la degradación moral que hubiera significado la Patria socialista, con la misma indignación del alma se opondrán a la Patria especuladora".

Habrá varios SOS durante junio: el intendente de la ciudad de Buenos Aires tratará de capear los temporales que siembran sus detractores; la ley universitaria intentará rescatar la más alta casa de estudios, que hoy no pesa en la vida del país, lamentablemente; los que siguen las lecturas de Alvaro Alsogaray vivirán el suspenso de sus pronósticos poco tolerables para el equipo económico a partir de septiembre si todo sigue igual; los industriales intentarán soportar el peso de la competencia abierta por aranceles bajos; los que viven de un sueldo reclamarán el máximo SOS de este tiempo. Y seguramente el SOS razonable. Lógico. Justo. Porque es el único naufragio a la vista...

Ampliar tipografía Reducir tipografía Recomendar el sitio Imprimir la página Agregar a Favoritos
Ver más notas
Ediciones anteriores
  Bernardo Neustadt TV
Ver más videos
  Fotos destacadas
Ver más fotos
  Bernardo 2.0
ODEO YouTUBE Flickr
 A mis amigas y
 amigos...
20 de Agosto de 2009
El día del periodista: un pequeño homenaje y algo más. Nota de Gabriela Pousa (5 de junio de 2009) en conmemoración al día del periodista 7 ...
Ver nota
Publicaciones
Archivo de publicaciones de Bernardo Neustadt
Archivo de publicaciones de
Bernardo Neustadt
XML
ODEO YouTUBE Flickr