ALENDE descendió del Comet, impactado. Dijo algo al oído de su señora. Algo más a Rubén Legarreta. Sus nervios habían desaparecido casi por completo. La conversación con el "turista obligado" de los Lagos del Sur debió servirle de sedante. Una especie de barbitúrico que calma, que rechaza ruidos, que fervoriza.
Por supuesto, Oscar Alende no habló con nadie que pudiera ser indiscreto. Es muy prudente. El sabe bien qué es lo que HAY QUE DECIR; qué es lo que NO SE DEBE DECIR.
Pesquisamos, y dimos con lo que NO SE DEBE DECIR, que suele ser lo sustancioso.
Arturo Frondizi le insistió en que "sólo el comicio nos salvará". Lo llamo algo así como "sueño mínimo para una Argentina en garantía". Reconoció en él (en Alende) la "máxima potencia de engranaje partidario", y lejos de disuadir sus sueños presidenciales, los alentó. Otras tres opciones, de tipo personal, manejó el presidente el 23 de febrero:
1) "El presidente de la próxima Convención Nacional de la UCRI DEBE SER Julio Oyhanarte.
2) "Hay que designar un comando ideológico para preparar el campo electoral. Ya mismo..., quien debe manejar ese comando es Julio Oyhanarte...
3) "Sería bueno que Julio Oyhanarte me visitara. Que dialogara conmigo..."
Arturo Frondizi, siguiendo la línea de los grandes ideólogos franceses, habría coincidido en que más que "el apaciguamiento político, conviene el apaciguamiento ideológico en lo social y económico". La traducción literal sería ésta: ¿QUE PAIS QUEREMOS HACER? ¿COMO?
Alende no pudo dormir anoche. Soñaba con su positiva charla. En algunos otros lechos, militares sumamente quisquillosos tampoco dormían pensando que la Unión Popular será reconocida como instrumento político del justicialismo. Pero admitían que "es una realidad que respira"
Las horas correrán; el sueño mínimo argentino, "VIVIR EN PAZ", se motorizará. Acaso desde el Ministerio del Interior, en días más, se haga una exhortación al "ACUERDO GRANDE" de todos los partidos políticos. Acaso, dentro de poco, Juan Carlos Onganía, a su regreso, deberá formular reflexiones en voz alta sobre la necesidad de darle una SALIDA al país por la vía de unos comicios lo más representativos posible. Los "extremos", a esta altura, ya se van quedando solos. Es que edificaron todo cuanto querían destruir. Todo cuanto quisieron silenciar, se convirtió en mito. Lograron todos los objetivos contrarios a los que perseguían.
Soñaron con víctimas y engendraron mártires. Una especie de estrategia del fracaso.
No ganaron nunca.
Por fin, Alende se quedó dormido. Soñaba con el 23 de junio o el 12 de octubre...
("Todos los hombres son iguales por naturaleza. Tienen la misma pretensión al poder, la autoridad, la majestad. El poder del gobierno solo se puede poner en ejercicio con el acuerdo y el consentimiento de todos, para beneficio y seguridad de cada uno...".- CROMWELL, en 1646, antes del FRENTE).